y como saben todos, Milo estuvo con fiebre. Pero desde ayer a la tarde que ya no. No tiene tos y muy pocos mocos, asi que tiene buena pinta el asunto. El que está con muchos muchos mocos es Mariano.
Hubo un día de playa. Primero la actitud de Milo fue no querer pisar ni tocar la arena. Hasta que alguien le dio una piedra y se le ocurrió tirarla al mar. Dejó de molestarle caminar allí ni tener arena entre los dedos. No se quería ir!!
La abuela Mechi aprovechó el cartón donde vino el sillón que compramos para la sala de Valencia (sí, queridas visitas, se acabó dormir en colchón al suelo). Hizo una casita maravillosa que a Milo le encantó, y donde jugó un montón.